He recorrido muchísimo, entre monumentos, museos, iglesias, catedrales y lugares históricos por montón, a veces sentía que al llegar a una nueva ciudad, creía ya haber estado en ella, por un asunto de monotonía.
Cabe destacar de todo esto, las largas horas en el bus “al lado de la ventana”, mirando paisajes que quizás en mucho tiempo mas vuelvas a ver, escuchando música, con todo y nada en la cabeza a la vez, puede ser que suene un poco melancólico, pero es algo que realmente me da placer.
Cabe destacar de todo esto, las largas horas en el bus “al lado de la ventana”, mirando paisajes que quizás en mucho tiempo mas vuelvas a ver, escuchando música, con todo y nada en la cabeza a la vez, puede ser que suene un poco melancólico, pero es algo que realmente me da placer.
La comida a sido una de las mejores partes, aun no me aburrido degustando pizzas, pastas y helados por donde paso, lo bueno es que me movilizo gran parte del día caminando, así que no tengo culpas. Sin embargo, confieso que apenas llegue a Chile parto a comer un “bife a lo pobre”.
Lo que más disfruto es aprender todos los días, comparto con 25 personas con las cuales jamás había tenido ningún tipo de contacto. Voy a una universidad de extranjeros en donde subirse al ascensor puede convertirse en el intercambio cultural más grande del mundo. Además, lo más chistoso de todo es que no falta el pelambre en “español” que alguien mas entendió y se ríe a escondidas.
Las calles italianas, son especiales, acá si tienen un auto grande eres extraño, son calles angostas y eres un ganador con un smart porque cabes en todas partes. Me cuesta mirar los semáforos o entenderlos, en realidad son muy pequeños, quizás una cosa de costumbre.
Otra cosa es la arquitectura, no hay lugar que no este dispuesto a ser un posible fondo fotográfico perfecto y hay lugares inspiradores en todas las esquinas, sobre todo en Roma, lugar al cual vuelvo en 3 días y estoy feliz de hacerlo.
Me encantaría destacar una critica natural, no es posible que el olor humano sea tan potente, creo que sobre todo en el bus, es algo que me perturbo, el primer día tuve arcadas, ya asumo que lo manejo un poco mas y saco la cabeza cada vez que abre la puerta, no es de jodida, es que soy humana.
Otra cosa es la arquitectura, no hay lugar que no este dispuesto a ser un posible fondo fotográfico perfecto y hay lugares inspiradores en todas las esquinas, sobre todo en Roma, lugar al cual vuelvo en 3 días y estoy feliz de hacerlo.
Me encantaría destacar una critica natural, no es posible que el olor humano sea tan potente, creo que sobre todo en el bus, es algo que me perturbo, el primer día tuve arcadas, ya asumo que lo manejo un poco mas y saco la cabeza cada vez que abre la puerta, no es de jodida, es que soy humana.
Me quedan aproximadamente cuatro días por estos lados Europeos, quizás lo único que me consuela es el hecho de poder despedirme de Roma, agregado hace poco a mi lista de “lugares favoritos en el mundo”. Extraño cosas o personas específicas de mi país, pero la verdad nunca sobra tiempo para viajar, siempre falta más. ¿Será entonces que estamos hechos para no estar conformes?
Me quedo con la sensación de renovación total, sé poco de noticias, del dólar, de las marchas estudiantiles, de los volcanes y de todo lo que suceda en Chile y me gusta desconectar un poco. Abruma saber que tengo “un millón” de cosas que hacer, pero me conforta entender que hacer lo que uno quiere en la vida no tiene precio y es lo más llenador y placentero que puedes experimentar.
